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Tarta Fría de Limón y Queso

Tarta Fría de Limón y Queso

Para esta receta es necesario un molde de 23 cm de diámetro. Si no posees uno de estos, uno de 20 cm también podría servirte.

Para la base son necesarios los siguientes ingredientes:

  • 250 gr de galletas tipo María o las que más te gusten.

  • 100 gr de mantequilla (también queda bien y con acabado más jugoso utilizando 60 gr de mantequilla y 40 ml de leche, pero si prefieres que quede más crujiente utiliza solo mantequilla).

Para el relleno:

  • 300 ml de crema de leche. Deberás mantenerla en la nevera hasta el momento de utilizarla, para que esté bien fría.

  • 400 gr de queso crema.

  • El zumo de 2 limones colado (unos 80 ml).

  • 150 gr de azúcar blanca.

  • 4 sobres de gelatina.

 

Para la cobertura:

    • 100 ml de zumo de limón.

    • La ralladura de la piel de un limón.

    • 30 ml de agua.

    • 40 gr de azúcar blanco.

    • 1 sobre de gelatina.

 

Preparación:

1. Iniciamos preparando la base de la tarta. Para ello tritura las galletas de la forma que te sea más cómoda, ya sea utilizando una picadora, un mortero, presionándolas con un vaso sobre un plato o metiéndolas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima. Si te gusta un resultado más rústico y con grumos puedes utilizar otros métodos.

2. Pon la mantequilla en un bol amplio y derrítela introduciendo el bol durante unos segundos en el microondas, hasta que veas que está fundida.

3. Echa en el bol las galletas picadas y mézclalo todo bien. Si prefieres utilizar una parte de mantequilla y otra de leche, simplemente derrite la mantequilla y échala a las galletas junto con la leche.

 

4. Vierte la mezcla en el molde desmontable y ve presionando con una cuchara para que la base quede compacta y lisa. Mete el molde en la nevera para que se enfríe bien mientras preparas el relleno de queso de la tarta.

5. Ahora vamos a preparar el relleno. En un bol con agua fría pon la gelatina.

6. Saca la crema de leche de la nevera, que deberá estar bien fría, y móntala. Para ello ponla en un bol y bátela con unas varillas eléctricas hasta que esté montada, es decir, esponjosa y aunque vuelques el bol no se mueve. Recuerda no pasarte de batido porque si eso ocurre podría cortarse y convertirse en mantequilla.

7. En otro bol, más grande, mezcla con las varillas el queso crema con el azúcar hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos.

8. Vierte la crema de leche en la mezcla de queso y azúcar y con ayuda de una lengua de cocina ve mezclándolo todo poco a poco y con movimientos envolventes de forma que la textura se mantenga esponjosa hasta que se integre todo bien y no haya grumos.

9. Pon el zumo de limón del relleno (80 ml) en un cazo a fuego medio y cuando esté hirviendo vierte la gelatina y dale vueltas con unas varillas durante 1 minuto.

10. Vierte la mezcla de zumo de limón y gelatina en el bol con el resto de ingredientes y mezcla de nuevo con unas varillas.

11. Saca el molde de la nevera y echa la mezcla en él. Vuelve a meter el molde en la nevera y déjala reposar al menos unas 6 horas, aunque mi me gusta dejarla de un día para otro.

12. Cuando ya esté cuajada la tarta, prepara la gelatina de limón para decorar por encima. Para ello vierte la gelatina en un bol con agua fría.

13. Lava muy bien el limón con agua fría, sécalo y ralla la piel del limón y resérvala. Escurre limones hasta llegar a los 100 ml.

14. En una olla echa el zumo de limón, los 30 ml de agua junto y los 40 gr de azúcar, a fuego medio.

15. Cuando hierva vierte la gelatina, échala en la olla y mezcla con unas varillas durante un minuto.

16. Retira la olla del fuego, echa en él la ralladura de limón y mezcla un poco.

17. Saca la tarta de la nevera y echa la gelatina por encima. Este proceso quizás sea el menos sencillo de todos los que necesita la tarta porque si el líquido cae muy directo puede ir creando agujeros en la superficie de la tarta. La técnica está en ir cogiendo la gelatina con una cuchara sopera y voy echándola con cuidado junto a las paredes de la tarta, para que de ahí vaya resbalando y no la estropee.

18. Pon la tarta de nuevo en la nevera y espera unas 4 o 6 horas hasta que cuaje la parte superior. Después de pasado el tiempo, estará lista para servir.

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